Hacia una economía circular sostenible



Sustentable pero no sostenible

Es frecuente leer en los diferentes análisis y promociones de la economía circular cosas del tipo: La economía lineal que se ha venido desarrollando prioriza el beneficio económico, obviando la sustentabilidad. Expresiones de este tipo perjudican la consecución de procesos más sostenibles básicamente por dos razones:

1. Plantean una dicotomía innecesaria entre la priorización del beneficio económico y la sustentabilidad.

2. Desvalorizan la importancia que tiene el crecimiento y el desarrollo económico para que sean viables procesos más sustentables.

Es fácil para quienes están alejados de las prácticas empresariales e industriales plantear una especie de altruismo ambiental, este es un fenómeno estudiado por Nassim Taleb en su libro: “Jugarse la piel.” Uno de los aspectos que menciona el libro es que es sencillo plantear cualquier nivel de sacrificios para quien está fuera del juego y esto no sería particularmente peligroso si no fuera porque estas visiones de un sacrificio sin medida en nombre de un bien superior no pudieran ser traducidas en políticas públicas que podrían resultar catastróficas para el tejido empresarial y la prosperidad de las personas. Aclarar este punto es relevante porque para plantear estrategias que nos dirijan hacia la economía circular no es necesario sacrificar los beneficios económicos, al contrario, planteando las estrategias adecuadas incluso se los podría aumentar.

Lo que nos lleva al otro punto, la sustentabilidad tiene un costo, tener un costo requiere que alguien lo tiene que pagar, para que alguien lo pague esta persona tiene que tener la capacidad para hacerlo y valorarlo lo suficiente. Las industrias existen porque son valoradas por sus consumidores y por ello están dispuestos a pagar lo suficiente para que ellas puedan y quieran mantener las operaciones que satisfacen sus necesidades, pedirle a una industria que sacrifique su capital para mantener sus operaciones no es sostenible y de forma inevitable la llevaría a detener sus actividades.

Trasladando el principio mencionado en el párrafo anterior a la economía circular, se hace necesario dejar claro que, por ejemplo, si los consumidores no valoran la sustentabilidad y se siguen decantando por productos que no la garanticen entonces cualquier esfuerzo que se haga en ese sentido no podrá sostenerse en el tiempo y serán proyectos condenados al fracaso. Por otro lado, si los consumidores valoran la sustentabilidad, pero no tienen la capacidad de poder pagar el precio que conlleva llevarla a cabo, entonces también cualquier esfuerzo en ese sentido estará destinado al fracaso. Por lo tanto, para que los proyectos que nos lleven hacia una economía circular tengan la probabilidad de salir adelante es necesaria la concientización de los consumidores sobre la importancia que les representan los procesos sustentables y que además tengan la capacidad de pago suficiente, algo que solo se consigue a través del aumento de la productividad, el crecimiento y desarrollo económico.

Economía circular sostenible

Teniendo claro lo mencionado anteriormente se hace de vital importancia mencionar que hay aspectos que las regulaciones impuestas por los Estados no tienen la capacidad de mejorar. Por ejemplo, si las empresas se ven obligadas a ir hacia la economía circular y no hay consumidores que valoren o que puedan pagar los productos que nacen de esa transición tan solo estaremos provocando grandes pérdidas empresariales y destrucción de la prosperidad tanto de productores como de consumidores o en el menos nocivo de los casos fomentando mercados informales que satisfagan las necesidades de los consumidores.

Por ello es necesario ajustar las estrategias tanto empresariales como de política pública a las realidades socioeconómicas de cada país y acompañarlas de una constante medición de su efectividad para evitar dar pasos en falsos que podrían resultar perjudiciales.

Para los especialistas en eficiencia energética, innovación y sustentabilidad de la empresa Asgreen, el modelo circular no solo disminuye las consecuencias ambientales negativas del modelo linear, sino que presenta otro tipo de ventajes que podrían mejorar la productividad de las empresas reduciendo sus costes y aumentando su margen de ganancia:

  • Ahorro en el costo de los materiales: ciertos procesos y productos pueden ser diseñados para requerir menor cantidad de materias primas “frescas” y por lo tanto disminuir los costos asociados a la extracción, proceso y refinación de ellas.

  • Disminuye la volatilidad de precios y el riesgo asociado al suministro: al incrementar las